jueves, 24 de octubre de 2013

Yoga y deporte: Visualizar para lograr nuestros sueños

Mucho se habla de objetivos y metas en lo deportivo pero, ¿qué tan claro tenemos este tema?

Cuando comenzamos a entrenar nos preguntan con frecuencia con que objetivo lo hacemos y pocas veces somos claros en la respuesta.

Me paso muchas veces que ante la pregunta “¿para qué entrenas?” no tenía una respuesta clara. Decía cosas como “para mejorar, para posicionarme más alto, para correr más rápido” pero realmente no tenía una respuesta clara, ni objetivos concretos y obviamente mis resultados iban acorde a esa falta de claridad.
Me atrevía muy poco a soñar en grande, a plantear objetivos ambiciosos. En gran parte debido a muchos miedos e inseguridades arraigados en mí hace años. A la hora de plantearme un sueño me limitaba mucho ya que inconscientemente no me creía capaz de alcanzarlo y la idea de fracasar era demasiado fuerte como para siquiera plantearla.

Por eso creo que lo más importante a la hora de fijar una intención, de soñar con algo, de plantearte metas, es no enfocase en las limitaciones, en lo que “te falta”, en lo que no tenes y crees imposible de lograr. Si te enfocas solo en lo que sos hoy y en tu realidad actual, difícilmente puedas verte en un escenario completamente diferente como sería el de un sueño.  Debes ir mas allá de tus limitaciones de hoy para adentrarte en algo desconocido, impensado, algo tan grande que desafíe a tu mente, suficientemente ambicioso como para ponerte en movimiento, algo que te sorprenda, que te movilice. Solo si es un sueño grande para vos, tendrá la fuerza para romper las estructuras que te mantienen en tu realidad actual.
Desde el Yoga, se plantea una técnica llamada “Visualización” que algunos podrán confundir con imaginación pero en realidad es algo mucho más poderoso.

La Visualización es un proceso de creación de la mente en el que se vivencia mental, emocional y espiritualmente una realidad a partir de una intención clara.

Para hacerlo primero debes fijar una intención. Sé honesto en lo que queres, y específico. Por ejemplo, podes plantear “voy a entrar entre los 10 primeros de mi categoría en el Desafío al Rio Pinto 2014”, “voy a lograr una plaza en el Ironman de Hawai 2016”, “voy a salir primero en una carrera de cross country en Buenos Aires en el 2015”, “voy a correr la Maratón de Buenos Aires en menos de 4 hs”.

Una vez que la intención sea clara, coherente con quien sos y lo más específica posible, podes comenzar a visualizar. Sentate cómodo, cerra los ojos, respira un par de veces profundamente.

Vas a buscar concentrarte en esa intención y realmente vivenciar como seria alcanzar ese objetivo. Avanza mentalmente hasta ese momento en el que te encontras viviendo esa experiencia y adentrate en él por completo. Sentí las emociones de ese momento, obsérvate en el lugar, escucha los sonidos, sentí las sensaciones del cuerpo, observa las personas que te rodean, sentí la gratitud de estar viviendo eso que siempre soñaste, juga con los detalles, viví en ese momento durante algunos minutos, los que creas necesarios para realmente experimentarlo en su plenitud.

Sin realmente entenderlo bien, se están poniendo en movimiento fuerzas creadoras a tu alrededor que van a trabajar junto con vos para que esa intención se convierta en realidad. Esto no significa que podes sentarte a esperar, tenes que ponerte también en movimiento, aplicar la voluntad para que pase.

Si mantenes tu intención firme y clara, tu voluntad para hacer lo que haga falta, si tu sueño no es egoísta, te genera felicidad y también lo hace en otros, parte de sentimientos puros y nobles, no hay dudas de que podes alcanzarlo por muy difícil que te parezca hoy.

Tenes que confiar en el proceso y mantenerte atento en todo momento a las señales de cómo avanzar. Sostene con firmeza la voluntad, no pierdas la claridad en la intención, se coherente en tus actos.
Es posible lograr todo lo que siempre soñaste y lo que aún no te atreviste a soñar. Te invito a que pruebes esta técnica y que me cuentes los resultados.


Un último detalle, aplica a TODO, no solo al deporte! ANIMATE! INTENTALO! El cambio está al alcance de tu imaginación y empieza por mirar hacia adentro y ser honesto con vos mismo y con lo que queres! Animate a soñar y a vivir tu sueño como real! 

Namaste!


Lujan Aguerrebere- Instructora de Yoga- Arama Yoga/ Prep. Física/ Ciclista MTB

Yoga y deporte: Como trabajar la Ansiedad

Ansiedad… esa palabra tan usada hoy en día, que podemos resumir como la raíz de muchos de los males de nuestra sociedad. Es no poder vivir el presente, estar constantemente pensando en lo que va a venir o lo que tenemos que hacer.

Cuando no estamos presentes en lo que estamos haciendo la energía se va a otro lado. Se va alla donde están nuestra mente y nuestras emociones, por lo que aquello que estamos haciendo en ese momento queda en segundo plano, con la consecuencia de no lograr la excelencia en esa tarea. Y así continua el ciclo, siempre enfocados en lo que sigue y no en el ahora, hasta que se vuelve una forma de vivir y no sabemos cómo cambiarla.

En el caso del deportista, nos pasa que habitualmente cuando entrenamos estamos pensando en las carreras o en lo que falta para ellas, en los días previos a las carreras no hacemos más que imaginarla y correrla mentalmente una y otra vez, y en la carrera solo pensamos en llegar y en la llegada pensamos en la próxima carrera. Y así comienza un nuevo ciclo, siempre un paso adelante, nunca presentes.

Si es así, ¿podemos realmente decir que vivimos la experiencia? ¿Estuvimos presentes en cada momento?

Mi herramienta para trabajar este tema llegó de la mano del yoga. Te la ofrezco en este artículo para que la conozcas y te invito a probarla, ojala tenga los resultados que tuvo conmigo!

Mediante la práctica del yoga logramos paulatinamente enfocarnos sólo en lo que estamos haciendo en el momento. Cada postura es una experiencia nueva, donde el foco está puesto en la tarea y en nada mas, con tal concentración que no hay detalles librados al azar.

Durante la ejecución de la postura observamos cada parte del cuerpo integrándolo en su totalidad a nuestra consciencia (algunos llaman a este logro “consciencia corporal”), observamos también la respiración y la alineamos con el objetivo (descubrimos que es posible controlarla a nuestra voluntad), observamos también como nos sentimos en la postura, si hay incomodidades, esfuerzos, dolores, y si los descubrimos buscamos quitar el foco de ellos. También observamos cómo esta nuestra mente, que tipo de pensamientos estamos teniendo, ¿son beneficiosos, son negativos? Los cambiamos si es necesario. Ponemos a la mente a nuestra disposición. Pasamos así a tener un dominio total de nuestro cuerpo, emociones y pensamientos.

Estamos 100% enfocados en el presente durante esta práctica, enfocados en lo que estamos haciendo y en control de cada elemento de nuestro ser.

Solo imaginen el beneficio de llevar semejante práctica a nuestra carrera deportiva.

Podríamos estar en control de nuestro cuerpo aun con mayor exactitud que con cardios, velocímetros y sensores de cadencia. Lograríamos mejorar la técnica y alinearnos en perfección con el movimiento necesario para nuestro deporte.
Podríamos manejar las emociones de forma tal que nos nos controlen ellas a nosotros. No más nervios, ni euforia descontrolada, ni palpitaciones, ni frustraciones ni ira o enojos. Solo paz interior y calma para enfrentar las complejas situaciones en entrenamiento y carrera.

Podríamos tener la mente completamente enfocada en lo que hacemos en completa comunión con nuestro objetivo y a disposición de lo que haga falta.

Si logramos enfocarnos en el ahora, en lo que estamos haciendo, observando, analizando, controlando, estaremos sin dudas “viviendo el momento” y ganándole una batalla a la tan temida ANSIEDAD.

Probemos hacer de esto un hábito y estaremos 100% en armonía con la vida. “Fluyendo” en lugar de “luchando”, “siendo” en lugar de “aparentando”.

Enfocate, obsérvate, hacete dueño de lo que te pasa, de lo que sentís, de lo que pensas. Y si es necesario, CAMBIALO. Esta en vos el poder de hacerlo.


Namaste!

Lujan Aguerrebere- Instructora de Yoga- Arama Yoga/ Prep. Física/ Ciclista MTB


Integrando el Yoga al deporte

Que entrenamos cuando salimos a entrenar? Entrenamos solo el cuerpo? Estamos poniendo energía en entrenar nuestra mente, nuestras emociones, nuestro espíritu?

Somos una unidad cuando corremos? O somos un cuerpo con una mente separada?

Como sostenemos el foco en lo que estamos haciendo? Es posible hacerlo?

La mente y las emociones pueden jugarnos a favor o en contra en todo momento. Son nuestros aliados o nuestros peores enemigos según como encaremos la situación.

Si nuestra mente se mantiene generando pensamientos positivos y enfocada durante la carrera, sin dudas lograremos grandes cosas. Si nuestras emociones están alineadas con esos objetivos, siempre bajo control, nos llevarán mas rápido al éxito.

No subestimemos estos dos elementos a la hora de entrenar, solo con el cuerpo no ganamos…

Una mente enfocada en el objetivo, con metas claras, con confianza, con fe y con determinación puede ser un elemento valioso. Tanto como músculos fuertes y sanos o más inclusive.

Emociones bajo control, sin llegar a la euforia, o a la frustración cuando algo no sale como lo esperamos, sino siempre en equilibrio, van a facilitar el trabajo de la mente y del cuerpo, no generando distracciones de ningún tipo.

Solo con alinear estos tres elementos podremos alcanzar los resultados que buscamos. Pero hay tal vez un cuarto elemento en la ecuación?

También juega un rol primordial es espíritu, nuestra alma, nuestra esencia mas perfecta. Es la que nos motiva a querer llegar mas lejos, volar mas alto, sentir mas fuerte. Es la que nos guía, nos sostiene, nos nutre, nos fortalece.

Quien mas que ella nos lleva a querer experimentar estas vivencias? Quien mas que ella para demostrarnos que somos capaces de grandes cosas?

Si prestamos atención y escuchamos mas alla de nuestros pensamientos, ella nos habla, desde su eterna sabiduría.
Que nuestros objetivos sean acordes a lo que nuestro espíritu nos pide. Hagamos lo que hagamos seamos fieles a ese sentir.

Cuerpo fuerte, mente enfocada y positiva, emociones en equilibrio y espíritu amoroso y pleno. Si estos cuatro elementos se alinean, no hay limites para lo que podemos lograr.

Entonces, la próxima vez que salgas a entrenar, observa… no solo el cuerpo y sus reacciones, ni el cardio y el velocímetro. Observa tus pensamientos y modificalos si es necesario, observa tus emociones y ponelas bajo control, equilibralas, y observa tus objetivos. Estas donde queres estar? Lo que estas haciendo te llena? Te completa? Va acorde a tus sueños mas valiosos?

Que el entrenamiento te sirva para crecer,
Que las carreras te transformen,
Que tus sueños se cumplan,
Que puedas ver a Dios en tu vida brillando en todo momento.
Ese es mi deseo, hoy y siempre!


Namaste!

Lujan Aguerrebere- Instructora de Yoga- Arama Yoga/ Prep. Física/ Ciclista MTB

Mi camino hacia el yoga

Mi primer acercamiento o contacto con la disciplina fue de chica,  cuando iba a visitar a mi amiga Denise, su papa Cachi nos echaba del living para poder hacer su clase de yoga. Apagaba las luces y comenzaba con un sinfín de posturas que no entendíamos. Cada tanto nos asomábamos y lo veíamos haciendo el paro de cabeza y no lo podíamos creer!

Años más tarde, en un mom
ento en el que sentía muchos deseos de darle un vuelco a mi vida, volví a reencontrarme con la actividad. Esta vez de la mano de otra de mis amigas, Laura, que se encontraba tomando clases en Escobar.

Recuerdo sentir gran curiosidad y atracción por el yoga. Sentía que me iba a gustar, que era lo que buscaba, aun sin saber de qué se trataba realmente. Había leído un libro de Chopra que hablaba del tema y TODO en mi interior me pedía que probara. También sentía curiosidad por la meditación y por la metafísica.

Así que sin dudarlo demasiado, tome la primer clase de yoga con mi profe Carlos. Me encantó! Sentía que había encontrado algo muy valioso, y cuando Carlos se mudó a su Centro Arama Yoga en Maschwitz, lo seguí sin dudarlo. A partir de ahí la práctica se volvió más consciente, fui pasando por diferentes estadios. Al principio no me sentía cómoda en las posturas, me sentía pesada y torpe, luego comencé a relajar el cuerpo, relajar la mente, enfocarme más, descubrí la importancia de la respiración en la clase, de observar los detalles, de escuchar a mi cuerpo, de trascender mis limitaciones y de fluir en las secuencias.

Esta misma evolución en la práctica, me llevo a querer profundizar con el Instructorado. En un principio sin la intención de dar clases. Quería saber más, entender más, avanzar.

Y con el instructorado llegó el cambio que tanto buscaba. No solo la práctica se volvió más intensa y consciente sino también mi vida. Comencé a meditar y con ello a tener experiencias maravillosas que me llenaron de plenitud.

Hoy día estoy dando clases y siento inmensa gratitud de poder hacerlo. De poder guiar a otros por este hermoso sendero.

Agradezco a Dios por darme esa “curiosidad” que me llevó a comenzar y al Yoga por todo lo que me enseñó.

Solo palabras de gratitud hacia Carlos, Ceci y Andrea, mis maestros en todo esto, y a todos los que me ayudan día a día a crecer.

Tengo mucho para agradecer,  mucho para dar. Una nueva vida con un nuevo propósito. Este es mi camino y cada paso es hermoso.


Los invito a que se sumen, conozcan, prueben, intenten. Sobre todo si sienten esa misma “curiosidad” que sentí yo, ese llamado desde dentro, ESCUCHENLO, déjense llevar, NO DUDEN, porque solo hay cosas hermosas en el camino.