Que
entrenamos cuando salimos a entrenar? Entrenamos solo el cuerpo? Estamos
poniendo energía en entrenar nuestra mente, nuestras emociones, nuestro
espíritu?
Somos una
unidad cuando corremos? O somos un cuerpo con una mente separada?
Como
sostenemos el foco en lo que estamos haciendo? Es posible hacerlo?
La mente y
las emociones pueden jugarnos a favor o en contra en todo momento. Son nuestros
aliados o nuestros peores enemigos según como encaremos la situación.
Si nuestra
mente se mantiene generando pensamientos positivos y enfocada durante la
carrera, sin dudas lograremos grandes cosas. Si nuestras emociones están
alineadas con esos objetivos, siempre bajo control, nos llevarán mas rápido al
éxito.
No
subestimemos estos dos elementos a la hora de entrenar, solo con el cuerpo no
ganamos…
Una mente
enfocada en el objetivo, con metas claras, con confianza, con fe y con
determinación puede ser un elemento valioso. Tanto como músculos fuertes y
sanos o más inclusive.
Emociones
bajo control, sin llegar a la euforia, o a la frustración cuando algo no sale
como lo esperamos, sino siempre en equilibrio, van a facilitar el trabajo de la
mente y del cuerpo, no generando distracciones de ningún tipo.
Solo con
alinear estos tres elementos podremos alcanzar los resultados que buscamos.
Pero hay tal vez un cuarto elemento en la ecuación?
También
juega un rol primordial es espíritu, nuestra alma, nuestra esencia mas
perfecta. Es la que nos motiva a querer llegar mas lejos, volar mas alto,
sentir mas fuerte. Es la que nos guía, nos sostiene, nos nutre, nos fortalece.
Quien mas
que ella nos lleva a querer experimentar estas vivencias? Quien mas que ella
para demostrarnos que somos capaces de grandes cosas?
Si prestamos
atención y escuchamos mas alla de nuestros pensamientos, ella nos habla, desde
su eterna sabiduría.
Que nuestros
objetivos sean acordes a lo que nuestro espíritu nos pide. Hagamos lo que
hagamos seamos fieles a ese sentir.
Cuerpo
fuerte, mente enfocada y positiva, emociones en equilibrio y espíritu amoroso y
pleno. Si estos cuatro elementos se alinean, no hay limites para lo que podemos
lograr.
Entonces, la
próxima vez que salgas a entrenar, observa… no solo el cuerpo y sus reacciones,
ni el cardio y el velocímetro. Observa tus pensamientos y modificalos si es
necesario, observa tus emociones y ponelas bajo control, equilibralas, y
observa tus objetivos. Estas donde queres estar? Lo que estas haciendo te
llena? Te completa? Va acorde a tus sueños mas valiosos?
Que el
entrenamiento te sirva para crecer,
Que las
carreras te transformen,
Que tus
sueños se cumplan,
Que puedas
ver a Dios en tu vida brillando en todo momento.
Ese es mi
deseo, hoy y siempre!
Namaste!
Lujan Aguerrebere- Instructora de Yoga- Arama Yoga/ Prep. Física/ Ciclista
MTB
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