Ansiedad…
esa palabra tan usada hoy en día, que podemos resumir como la raíz de muchos de
los males de nuestra sociedad. Es no poder vivir el presente, estar
constantemente pensando en lo que va a venir o lo que tenemos que hacer.
Cuando no
estamos presentes en lo que estamos haciendo la energía se va a otro lado. Se
va alla donde están nuestra mente y nuestras emociones, por lo que aquello que
estamos haciendo en ese momento queda en segundo plano, con la consecuencia de
no lograr la excelencia en esa tarea. Y así continua el ciclo, siempre
enfocados en lo que sigue y no en el ahora, hasta que se vuelve una forma de
vivir y no sabemos cómo cambiarla.
En el caso
del deportista, nos pasa que habitualmente cuando entrenamos estamos pensando
en las carreras o en lo que falta para ellas, en los días previos a las
carreras no hacemos más que imaginarla y correrla mentalmente una y otra vez, y
en la carrera solo pensamos en llegar y en la llegada pensamos en la próxima
carrera. Y así comienza un nuevo ciclo, siempre un paso adelante, nunca
presentes.
Si es así,
¿podemos realmente decir que vivimos la experiencia? ¿Estuvimos presentes en
cada momento?
Mi
herramienta para trabajar este tema llegó de la mano del yoga. Te la ofrezco en
este artículo para que la conozcas y te invito a probarla, ojala tenga los
resultados que tuvo conmigo!
Mediante la
práctica del yoga logramos paulatinamente enfocarnos sólo en lo que estamos
haciendo en el momento. Cada postura es una experiencia nueva, donde el foco está
puesto en la tarea y en nada mas, con tal concentración que no hay detalles
librados al azar.
Durante la
ejecución de la postura observamos cada parte del cuerpo integrándolo en su
totalidad a nuestra consciencia (algunos llaman a este logro “consciencia
corporal”), observamos también la respiración y la alineamos con el objetivo
(descubrimos que es posible controlarla a nuestra voluntad), observamos también
como nos sentimos en la postura, si hay incomodidades, esfuerzos, dolores, y si
los descubrimos buscamos quitar el foco de ellos. También observamos cómo esta
nuestra mente, que tipo de pensamientos estamos teniendo, ¿son beneficiosos,
son negativos? Los cambiamos si es necesario. Ponemos a la mente a nuestra
disposición. Pasamos así a tener un dominio total de nuestro cuerpo, emociones
y pensamientos.
Estamos 100%
enfocados en el presente durante esta práctica, enfocados en lo que estamos
haciendo y en control de cada elemento de nuestro ser.
Solo
imaginen el beneficio de llevar semejante práctica a nuestra carrera deportiva.
Podríamos
estar en control de nuestro cuerpo aun con mayor exactitud que con cardios,
velocímetros y sensores de cadencia. Lograríamos mejorar la técnica y
alinearnos en perfección con el movimiento necesario para nuestro deporte.
Podríamos
manejar las emociones de forma tal que nos nos controlen ellas a nosotros. No más
nervios, ni euforia descontrolada, ni palpitaciones, ni frustraciones ni ira o
enojos. Solo paz interior y calma para enfrentar las complejas situaciones en entrenamiento
y carrera.
Podríamos
tener la mente completamente enfocada en lo que hacemos en completa comunión con
nuestro objetivo y a disposición de lo que haga falta.
Si logramos
enfocarnos en el ahora, en lo que estamos haciendo, observando, analizando,
controlando, estaremos sin dudas “viviendo el momento” y ganándole una batalla
a la tan temida ANSIEDAD.
Probemos
hacer de esto un hábito y estaremos 100% en armonía con la vida. “Fluyendo” en
lugar de “luchando”, “siendo” en lugar de “aparentando”.
Enfocate,
obsérvate, hacete dueño de lo que te pasa, de lo que sentís, de lo que pensas.
Y si es necesario, CAMBIALO. Esta en vos el poder de hacerlo.
Namaste!
Lujan Aguerrebere- Instructora de Yoga- Arama Yoga/ Prep. Física/ Ciclista
MTB

Muy bueno!!
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