Sin dudas mi año 2013 fue de mucho aprendizaje. Fue un año
marcado por el dinamismo, el movimiento, los cambios, con la toma de
consciencia en muchos aspectos de mi vida.
Hablando “deportivamente”, fue un año donde competí en
muchas carreras, entrené muchísimo, me dediqué con mucho esmero a mi entrenamiento
del cuerpo y trabaje sobre mis emociones y mis pensamientos aplicados en las prácticas
deportivas.
Cada competencia tuve algo en particular, una historia, una
anécdota, una “moraleja”, una enseñanza o lección. Pero hoy, mirándolas desde
este punto puedo entender como todas esas aventuras no fueron sucesos al azar,
eventos separados. Todas formaron parte de una historia: MI historia.
Aprendi mucho este año.
Aprendi que es importante fijar un objetivo. Mas alla del
calendario de carreras fijado para entrenar sobre ellas, buscar un objetivo mas
elevado, que tenga que ver con el “para que” de cada acción que emprendamos. Un
“para que” inspirador, que nos movilice en los momentos de inercia cuando no tengamos
ganas de accionar. Entendí que debe ser claro y debe estar planteado con
honestidad brutal para que sea acorde a lo que el ser quiere y necesita para
elevarse.
Una vez planteado ese objetivo, lo demás fluye perfectamente
en armonía.
También entendí que es importante ser paciente, amoroso y
compasivo con uno mismo. Paciente para respetar los tiempos del cuerpo, darle
el tiempo que necesita para amoldarse a lo que le planteamos, pacientes con los
aspectos personales que hay que trabajar para estar “enteros” en las carreras,
mente fuerte, emociones bajo control, superación de miedos. Amorosos y
compasivos hacia nosotros mismos. Compasión que permita aceptar que no siempre
vamos a lograr lo que queremos YA, que quizás haga falta mejorar otras cosas
primero, que no somos perfectos y podemos equivocarnos. Amorosos para entender
que siempre hacemos lo que podemos, lo mejor, aunque a veces parezca que eso no
alcanza. Amorosos con la totalidad de nuestra vida, cada parte, cada instante
de ella.
Aprendi también que no estamos nunca solos, que estamos
protegidos y acompañados por una infinidad de seres hermosos, dispuestos a
tendernos una mano siempre que la necesitemos sin pedirnos nada a cambio.
Todo el año estuve iluminada por esos seres, cada uno sabe quién
es y a ellos les doy gracias de corazón.
Cada uno ayudó a
sentar las bases para algo mas grande, que sin dudas pronto llegará.
Hoy mirando hacia atrás solo puedo agradecer, por lo vivido,
por lo aprendido, por mi presente, y por mi visión del futuro.
Bendiciones para todos, y sepan que mi deseo para uds es que
crezcan con cada experiencia, que vivan el presente al máximo y puedan entender
la gloria de la vida y la gracia divina de Dios en cada actividad que hagan. Voy
a estar rezando, meditando, pidiendo por cada uno de ustedes.
Por siempre agradecida, y a su disposición!
Lujan Aguerrebere- Instructora de Yoga- Arama Yoga/ Prep. Física/ Ciclista
MTB
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